miércoles, 30 de noviembre de 2016

La Cultura de la Cerveza Belga ya es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad


El pasado miércoles la Unesco ha reconocido oficialmente como bien cultural inmaterial, la tradición cultural cervecera en cada una de las tres comunidades  lingüísticas de Bélgica: la flamenca, la francófona, y la alemana, por la diversidad del arte cervecero y su arraigo en la sociedad. Es que la fabricación de cerveza y la estima en que se tiene a esta bebida forman parte del patrimonio cultural vivo en todos los rincones del territorio del país.



La cerveza es omnipresente. En cada provincia hay cerveceras, clubes, museos (unos treinta), cursos y formación, eventos, fiestas y festivales, restaurantes y cafés que contribuyen al “paisaje creativo y burbujeante de la cerveza”.


Bélgica cuenta con casi 1500 cervezas diferentes fabricadas en unas doscientos cerveceras, y dispone de la mayor elección del mundo de cervezas auténticas, locales y típicas, alrededor de 50 tipos diferentes.

 

Hay temas culturales y políticos en los que puede haber discrepancias entre las comunidades lingüísticas pero en lo que se refiere a la cerveza hay unanimidad completa. Todos hablan el mismo lenguaje. En un comunicado de prensa conjunto, los ministros de cultura de las tres comunidades han dicho: “El reconocimiento por la Unesco significa un empujo moral importante para la cultura de la cerveza en nuestro país y una recompensa por la apuesta de todos aquellos que se esfuerzan para mantener viva esta rica cultura.” 


Algunas regiones del país son conocidas por sus variedades específicas, y hay comunidades de monjes trapenses que fabrican cerveza y donan sus ganancias a asociaciones caritativas. También se usa la cerveza para cocinar igual que se hace con el vino. En Brujas hay por ejemplo un restaurante que cocina platos con diferentes tipos de cerveza. Hay empresas cerveceras que fabrican cervezas bajo licencia o con fórmulas de abadías, como por ejemplo las de la abadía norbertina de Grimbergen.

Para la fabricación de las cervezas belgas se usan cuatro tipos de fermentación diferentes: la fermentación espontánea (que es única en Europa, las llamadas  <> y sus derivados como la <>; las de alta fermentación (como las <> inglesas); las mixtas (alta fermentación y después la espontánea, cervezas oscuras; y de baja fermentación tipo <>, las rubias fabricadas usando cebada, malta, especies y levadura, y las <> fabricadas a partir de trigo.

 

Varias prácticas tienen raíces locales como por ejemplo las cervezas lambic y gueuze que se fabrican en Bruselas y en el Pajottenland (región del pintor flamenco Peter Brueghel “el viejo” al noroeste de Bruselas – en varios de sus cuadros la cerveza es protagonista). Las cervezas añejas oscuras se fabrican sobre todo en el oeste de Flandes, donde se fabrican también los quesos lavados con cerveza en las abadías. Hay tendencias regionales claras en las preferencias de los consumidores. 


La cerveza es también presente en la educación y formación con  cursos impartidos por maestros cerveceros en los lugares de fabricación; existen asignaturas universitarias;  y formación y prácticas para emprendedores y empresarios cerveceros.


Las cervezas especiales son también sostenibles porque se venden en botellas que son más fáciles de reciclar que las latas. El 75% de la cerveza en Bélgica se vende en recipientes reutilizables. Las botellas están constituidas en un 80% de vidrio reciclado.


SALUD!!! 


La cerveza belga en mis blogs: 



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