lunes, 29 de octubre de 2012

En un país desarrollado la ciencia forma parte de la cultura

En el suplemento CIENCIA de El Correo del 26 de octubre hay dos artículos que lo confirman y lo afirman.

El primero es una entrevista de Luis Alfonso Gámez a Francisco José Ayala, biólogo de 78 años, de nacionalidad española y estadounidense, profesor en la Universidad de California (Irvine), y ganador de unos cuantos premios, entre ellos la Medalla Nacional de la Ciencia de EE. UU.

Francisco José Ayala critica la poca importancia que se da en España a la ciencia y la educación, porque se recortan los recursos con la excusa de la crisis. Cuando es en estas circunstancias que hay que aumentarlos.  La culpa no es solo del gobierno. Es también un problema social. Ayala dice que “Es cuestión de educación y también los medios de comunicación son claves. Tienen que prestar más atención a la ciencia y presentarla en su contexto. Y cuanto más mejor. Los periódicos españoles prestan muy poca atención a la ciencia…” (Un suplemento “Ciencia” de vez en cuando está bien pero no es suficiente). Ayala da como ejemplo EEUU donde invertir en ciencia “es una tradición”. España es un país con más tradición que EEUU en muchas cosas, salvo en ciencia. En EEUU se invierten 3% del PIB en I+D y en España menos de la mitad, con tendencia a la baja. Según Ayala “hay en las universidades una sensación de gran crisis científica”. Pero no toda la culpa es del gobierno. Tampoco la empresa privada tiene una cultura científica muy extendida. El porcentaje de I+D de las empresas españolas es inferior a la media Europea y está a mucha distancia de los EEUU.

El otro artículo en el suplemento de El Correo es del físico Igor Campillo, Director de Euskampus de la Universidad del País Vasco, y se títula “Sirimiri de Ciencia”. Un título elocuente. El “sirimiri” es esta lluvia muy fina, típica de Bilbao, que te empapa aunque lleves un paraguas. Para ser una persona de cultura, hay que empaparse de ella. “Lo que necesitamos es un sirimiri continuo, una lluvia fina de conceptos sencillos, cayendo permanentemente con suavidad desde todos los medios de comunicación hacía la población, para que se vaya empapando de ciencia”, dice Campillo, y que “es el esfuerzo que deben realizar los científicos y periodistas, y que tienen que apalancar los medios de comunicación. Con ello no solo conseguiremos una sociedad que pueda tomar decisiones en su vida ordinaria con más criterio y menos frivolidad, sino que también comprenderemos un día qué diablos es esto del bosón de Higgs..” La divulgación de la confirmación de la existencia del bosón de Higgs es el ejemplo principal de su artículo. Es un tema complejo, también para muchas personas que han tenido una formación científica, como yo mismo.

Veamos cómo en un video de la NASA explica lo que es el bosón de Higgs, y al mismo tiempo mantenemos nuestro conocimiento del inglés, que cada científico debe dominar…
 
“No tiene mucho sentido de explicar fenómenos muy complejos a un público que no entiende fenómenos y conceptos científicos básicos”, afirma Campillo. Pero el arte del científico es también saber acercar al gran público los fenómenos científicos. Y en primer lugar al estudiante de ciencia. Campillo dice se quejaba cuando era estudiante de no entender lo que su profesor de óptica le explicaba. Es que hay buenos científicos que son malos pedagogos. Yo también he tenido en la universidad un profesor de física muy sabio al que muchos estudiantes no entendían y se aprendían parte del curso de memoria sin entenderlo. Sin embargo ha habido grandes científicos, como nada más y nada menos que Einstein, quien ha acercado aspectos de la teoría de la relatividad general a la gente, como por ejemplo la relatividad del tiempo…. Hoy podemos verlo explicado gracias a Youtube.

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