miércoles, 2 de mayo de 2012

Profesores funcionarios de la universidad que dejan de funcionar, y científicos que funcionan sin ser funcionarios.

1 de Mayo, Día del Trabajo. Por la prensa (El Correo, La Voz de Galicia y otros) nos enteramos de un Informe de Fiscalización sobre las Universidades Públicas españolas, presentado por el Tribunal de Cuentas. Nos revela que cerca de 1500 profesores se jubilan “voluntariamente” antes de los 65 años. Que reciben hasta los 70 años compensaciones por el salario que dejan de percibir, que pueden alcanzar hasta los 300.000 euros. Que en 2009 había 33 centros que habían puesto en marcha “incentivos” o “premios” a la prejubilación a partir de los 60 años. Que entre 2007 y 2009 supusieron un gasto de casi 44 millones de euros al erario público. Que los expertos del Tribunal observan que es de dudosa legalidad.

Me pregunto, ¿Por qué ocurre esto? ¿Por qué un profesor de universidad quiere prejubilarse? En un post reciente citamos a Félix Goñi, catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad del País Vasco Félix Goñi, quien criticaba la condición de funcionarios de los profesores, porque es malo para su motivación, porque hagan lo que hagan mantendrán su puesto hasta los 70 años.

¿Están tan desmotivados que están dispuestos a dejar un empleo seguro si se les paga por ello?

En el lado opuesto están los investigadores científicos que no son funcionarios, y muchas veces mal pagados.



1 de Mayo, Día del Trabajo. El Correo publica una entrevista de Fermín Apesteguia con Maier Lorizate investigadora vasca del Instituto de Investigación del SIDA, IrsiCaixa, que, junto con otros colegas científicos, ha descubierto la molécula del VIH responsable de la propagación del virus del sida en el organismo. La entrevista refleja otra mentalidad que contrasta con la “mentalidad del funcionario”. He aquí algunos extractos de la entrevista.

Pregunta F.A.: ¿Es posible investigar en España con la que se está cayendo?

Contesta M.L.: “Es posible, aunque hay gente que lo está pasando relativamente mal. Si no tiene colaboraciones externas o de centros importantes para conseguir mucho dinero, resulta complicado. Es muy difícil investigar en España” “Los recortes han llegado a todo el mundo, no solo a España. Aunque EEUU sea el país que más invierte en investigación y desarrollo, allí también han llegado los recortes. Tendríamos que trabajar más por aunar fuerzas, disciplinas, conocimientos.”

Pregunta F.A.: ¿Es posible generar ilusión entre los científicos cuando muchos no ganan mil euros al mes?

Contesta M.L.: “El sueldo de los investigadores es irrisorio. Muchos no lo dejan porque éste es un trabajo muy gratificante, pero también muy duro. El 90% de tu trabajo es no conseguir nada, porque las cosas no salen. Conozco profesionales que han llegado a la depresión. Lo que de verdad te recompensa es la idea de contribuir a un avance. Hay mucha gente empleada en una cadena de montaje, haciendo un trabajo de control de calidad, que gana más que un científico. Ése sí que es un trabajo duro. No tiene precio trabajar en algo que te gusta, pero lo que se paga en ciencia es irrisorio.”

“La mayoría de los científicos no tiene un trabajo estable; y menos aquí. Lo preocupante es que los gobiernos invierten mucho dinero en formarnos y luego esa inversión se pierde. Para muchos países somos un chollo, somos gente formada por la que no tienen que pagar. La mayoría se van de aquí con una beca del Gobierno Vasco o del Ministerio y el país que les recibe se frota las manos, porque son profesionales muy bien formados. Lo que revierte de todo ello en nuestra sociedad es muy poco.”

“Los científicos somos nómadas. Si no funciona, nos vamos a otro sitio.”

Pregunta F.A.: ¿Alemania es, a nivel laboral, el paraíso que se atisba desde aquí?

Contesta M.L.: “Allí también se notan los recortes, pero no tienen nada que ver. Tienen mucho dinero y no escatiman en ciencia. No tienen prisa porque tu trabajo se publique. Disponen de tanto dinero que puedes permitirte el lujo de tirarte años estudiando algo, intentando sacar información para al fin publicar un bombazo.”

El Informe del Tribunal de Cuentas da números, constata hechos, pero no analiza las causas. Analiza las consecuencias, no las raíces de la enfermedad. ¿Qué pasa en la mente de un profesor de universidad, que no quiere seguir trabajando hasta su jubilación? ¿Qué incita a una universidad a hacer planes de prejubilación para sus profesores? Esto no se ha explicado en ninguno de los periódicos.

Maier Lorizate encontró las raíces de una enfermedad, porque es una científica motivada, a pesar de no tener la seguridad de empleo de un funcionario. A ella no le toca contestar a las preguntas.
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