lunes, 27 de septiembre de 2010

El Premio Nobel no hace distinción de edad, sí de sexo

La edad no cuenta, Por lo menos para los químicos.


El más joven ha sido Frédéric Joliot que tan solo tenía 35 años. Era en 1935. Compartió el premio con su mujer, Irène Joliot-Curie de 37, hija de Marie Curie, otra Premio Nobel (de Física). El matrimonio recibió el premio en reconocimiento por la síntesis de nuevos elementos radiactivos. Trabajaban en el Institut du Radium, en Paris.

El Nobel de Química más viejo ha sido John B. Fenn, que tenía 85 años cuando recibió el premio en el año 2002, junto con otros. Investigaba en la Virginia Commonwealth University, Richmond, USA. El premio se concedió por el desarrollo de métodos de ionización para los análisis por espectrografía de masas de macromoléculas biológicas. Los científicos no se jubilan, son novios de la ciencia “hasta que la muerte les separe”

Sin embargo bastante machistas eran los miembros del jurado en el pasado. ¿Sufrían misoginia? ¿O a las mujeres solo les gustaba la química con sus novios? La verdad es que durante mucho tiempo se pensaba que la mujer solo debía aplicar la química en la cocina. De los 156 químicos laureados, solo cuatro han sido mujeres, y además dos de la misma familia. Por fin el año pasado 2009, después de 45 años, hubo de nuevo una premiada. Se llama Ada E. Yonath, una investigadora de 70 años del Weizmann Institute of Science, Rehovot, Israel. Se le fue otorgado por sus trabajos bioquímicos sobre las estructuras y funciones de los ribosomas, unos complejos supramoleculares que intervienen en la síntesis de las proteínas.

Las cosas cambian. En la última década el número de mujeres científicas ha ido creciendo mucho, y sigue creciendo. Es casi imposible que la tendencia no vaya a cambiar y que vamos a ver en el futuro con mayor frecuencia una Nobel.

Así sea. Hay que innovar el Nobel. “Noblesse oblige”. Empieza una nueva novela…

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