miércoles, 17 de marzo de 2010

La Investigación Científica se está internacionalizando cada vez más

El pasado mes de enero, el Consejo Nacional de Ciencia de los EEUU (National Science Board), en un acto en la Casa Blanca, hizo público de su informe de Indicadores 2010 de Ciencia e Ingeniería: Science and Engineering Indicators 2010. El informe se publica cada dos años por este ente que engloba la Nacional Science Foundation (NSF) y su división de estadísticas de recursos científicos. Refleja la situación de la ciencia, la ingeniería y la tecnología en los EEUU y la compara con la de otros países.

El informe pone en evidencia que la investigación científica y de ingeniería es un asunto creciente a nivel internacional, como consecuencia de que los gobiernos son conscientes de que la I+D conduce al crecimiento económico, el empleo y el bienestar social de los ciudadanos. La Figura (de la NSF) ilustra como ha evolucionado el porcentaje del reparto de los gastos en I+D (publica + privada) en la última década. Los gastos globales crecieron con un promedio de siete porciento cada año, pero menos en EEUU y Europa que en Asia y el Pacífico. El mayor crecimiento ha tenido lugar en China y en la India. La inversión internacional privada en I+D crece en muchos países impulsada por las mejores oportunidades de intercambio científico gracias a los avances revolucionarios en las tecnologías de información y comunicación.

Hoy la industria privada subvenciona cerca de los dos tercios de toda la I+D en EEUU. Aunque se considera que el soporte público sigue siendo esencial para la investigación básica y académica, el liderazgo de los EEUU en Ciencia e Ingeniería depende fuertemente de las inversiones del sector privado. Estímulos que se consideran para que el sector privado invierta en I+D son, entre otros, la proximidad de los clientes, el acceso a la pericia local y a las instituciones de educación, la facilidad de transporte y de la recolocación de la gente a través de las fronteras, la localización de los activos financieros y a menudo las estructuras más económicas para el empleo y para las instalaciones.

En el informe se refleja una preocupación de que los EEUU puedan perder su liderazgo en I+D y se dan una serie de recomendaciones sobre las pautas a seguir en los EEU y en particular sobre las acciones a emprender por la Fundación Nacional de la Ciencia y otras agencias de los EEUU así como por el sector privado, para mantener este liderazgo. Una de las cuestiones que se ponen es cómo la investigación apoyada por los EEUU en el exterior puede revertir en una mejora económica y de la innovación en EEUU. En las conclusiones se dice que “Aunque la globalización de la investigación científica y de ingeniería contiene una gran promesa para el avance del conocimiento científico y para la colaboración internacional, el gobierno de los EEUU, como primer soporte de la investigación básica y académica, debe responder a las capabilidades crecientes fuera de nuestras fronteras.” El informe reconoce la importancia de la inversión pública en I+D por ser en general un precursor de la competencia en I+D en las empresas privadas dentro de un país.

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