sábado, 1 de agosto de 2009

Una enzima del cerdo para producir biodiésel

(Ref.: Rafa Muñoz – Andalucía Investiga, 24 de Julio 2009)

Un grupo de investigadores de de la Universidad de Córdoba, adscrito a la EBT Séneca Green Catalyst, SL, explora la posibilidad de obtener biodiesel mediante catálisis heterogénea, biocatálisis y otras posibles rutas, e identificar los principales cambios tecnológicos para su desarrollo.

Su principal logro, ya patentado, ha sido obtener biodiésel de segunda generación a partir de enzimas pancreáticas del cerdo. Su trabajo forma parte del Proyecto Europeo SUSTOIL del VII Programa Marco de la Unión Europea.

La acción coordinada SUSTOIL, financiada dentro del VII Programa Marco de la Unión Europea, fue puesta en marcha en 2008 y tiene prevista su finalización en 2010. En ella, la Universidad de Córdoba y otras 23 entidades de distintos países de Europa, entre las que se encuentran empresas y universidades destacadas en el tema, coordinadas por la Universidad de York (Gran Bretaña), ponen en común sus conocimientos obtenidos a partir de proyectos científicos.

Dentro de las actuaciones de SUSTOIL, los investigadores de la Universidad de Córdoba se ocupan de la evaluación de los diferentes procesos actualmente conocidos para la obtención del biodiesel de segunda generación. En la institución cordobesa, en el marco de su investigación, se ha puesto a punto una tecnología de este tipo que emplea lipasas pancreáticas (enzimas) del cerdo que permiten producir biodiesel a partir de aceites y etanol, ambos de origen agrícola. Este método está patentado.

Esta enzima, ya inmovilizada y unida a un sólido inorgánico, permite su repetida utilización durante un periodo de funcionamiento óptimo de uno o dos meses sin generar ningún tipo de contaminante. De esta forma se evita el empleo de sosa y la necesidad de lavar con agua el biodiesel para eliminarla antes de ser empleado más tarde como combustible.

En dicho proceso se consigue que el biodiesel incorpore la glicerina, procedente de la degradación digestiva de los lípidos. De este modo, se da salida a un subproducto incómodo de gestionar y que presenta excedentes en el mercado.

Además, los investigadores andaluces ya han diseñado y construido una planta piloto para la producción de este combustible a partir de aceites usados y residuos de grasa animal. Está ubicada en el campus de Rabanales y producirá unos 6.000 litros diarios.

Publicar un comentario