jueves, 4 de junio de 2009

Lanzados dos satelites europeos para revelar los secretos del universo y de su origen

El pasado 14 de Mayo la Agencia Espacial Europea (AEE) lanzó con éxito desde su base espacial de Kourou en la Guinea Francesa, un cohete Ariane que lleva dos satélites, el Herschel y el Planck.

El satélite Herschel, nombrado según el astrónomo William Herschel quien descubrió hace 200 años los rayos infrarrojos, lleva el más grande telescopio espacial que existe en la actualidad, con un peso de 3,4 toneladas y un espejo de 3,5 metros de diámetro. Será el observatorio espacial de la AEE que podrá mirar hasta los rincones más lejanos del universo desde una órbita a millón y medio de kilómetros de la tierra. El espejo captará la radiación de onda larga de algunos de los objetos más fríos y lejanos del universo. Es el único observatorio espacial que cubre un rango del espectro desde el infrarrojo lejano hasta el sub-milímetro. En particular servirá para estudiar la formación de galaxias en el temprano universo y su evolución subsecuente, para investigar la formación de estrellas y su interacción con el medio interestelar, y para observar la composición química de las atmósferas y superficies de cometas, planetas y satélites.

Muchos investigadores europeos trabajan en el proyecto, entre ellos los del Instituto de Astronomía de la Universidad de Lovaina (K.U. Leuven), que han trabajado durante diez años en el desarrollo de los instrumentos y el software para el Herschel, que debe permitirles revelar los enigmas del universo, como por ejemplo la materia emitida por las estrellas y su composición, igual que lo hace el sol. Participan también las universidades de Gante y Bruselas, el Centro Espacial de Lieja y el Observatorio de Uccle (cerca de Bruselas), etc..

El otro satélite, Planck, nombrado según el físico Max Planck, Premio Nobel y pionero de la teoría cuántica, debe dar respuestas a una de las preguntas más candentes de la ciencia moderna: ¿Cuándo empezó el universo, cómo evolucionó hacía el estado en el que se encuentra hoy, y cómo evolucionará en el futuro? El objetivo del satélite es analizar, con una precisión nunca alcanzada, los remanentes de la radiación que llenó el universo inmediatamente después del Big Bang, que observamos hoy como el trasfondo de la Microonda Cósmica.
Publicar un comentario