sábado, 20 de junio de 2009

Arrancó la primera planta de captura y almacenamiento de CO2 del Reino Unido

El pasado 29 de Mayo, Scottish Power, filial de IBERDROLA, puso en marcha la primera unidad de la planta de CCS (Carbon Capture and Storage) del Reino Unido en su central térmica de carbón de Longannet, en el condado de Fife en Escocia. Se trata de una unidad prototipo, desarrollada por Aker Clean Carbon con una capacidad de procesar 1.000 metros cúbicos de gas emitido por hora por la central. Con esta unidad se estudiará solo la captura de CO2. La Empresa prevé llevar a cabo diversos ensayos en la unidad con el objetivo de analizar la eficacia y el comportamiento en diferentes condiciones del complejo proceso químico que se empleará para capturar el CO². En concreto, en la unidad se harán pruebas con 3 disolventes diferentes de aminas durante 7 meses, se estudiará el calor que es necesario para romper el enlace del CO2 con la amina para determinar la eficiencia energética del proceso, así como la duración de la vida de la disolución de amina en función de la degradación de la amina. El proyecto fue seleccionado por el Gobierno británico entre los de nueve compañías que, tras una primera selección, fue reducido a tres: Scottish Power, RWE y E.on.

La unidad es la replica exacta a pequeña escala y usa la misma tecnología que la planta a gran escala que se construirá y cuya puesta en marcha está planeada para 2014. El objetivo es reducir las emisiones de CO² de la central en cerca del 90%. La central eléctrica de Longannet tiene una capacidad de 2,304MW y es la segunda más grande central den carbón del Reino Unido y la tercera más grande de Europa. En el momento de la puesta en marcha de la unidad de prueba, Nick Horler, Director General de Scottish Power subrayó la importancia del proyecto que supone un paso importantísimo para hacer realidad la producción eléctrica limpia a partir de carbón. “Es como sacar el concepto CCS del laboratorio y convertirlo en una realidad comercial a gran escala”, dice, “el salto de 1MW a 330MW está ahora a la vista.” Además el proyecto debe demostrar que la tecnología CCS puede incorporarse en centrales térmicas existentes, y no solo nuevas. Podemos imaginar la importancia de este proyecto en la lucha contra el cambio climático pensando que en el mundo hay unas 50000 centrales térmicas de carbón en operación, aunque esté condicionado a la posibilidad de almacenar el CO2 en un lugar no lejano.
El proyecto no tendría sentido sin que existiera la posibilidad de almacenar de forma segura el CO2 capturado. Al origen del proyecto está el Estudio Regional Escocés reciente, liderado por la Universidad de Edimburgo, que enfatizó el potencial del Mar del Norte Central para poder almacenar todas las emisiones de CO2 de Europa hasta bien entrado en el siglo siguiente. Ver un video del gobierno escocés.
WWF Scotland (World Wide Fund for Nature) estudió por su parte el proyecto y afirmó que la central de Longannet es la mejor opción para el Gobierno del Reino Unido para los ensayos de captura de emisiones CO2. Su director, Dr Richard Dixon, dijo que “Es deseable que, junto con las renovables y la eficiencia energética, la captura y almacenamiento de carbono sea una parte vital para el suministro de una electricidad baja en carbono, tanto aquí como fuera. Pero necesitamos acabar de hablar y tener algo que de verdad arranque y funcione.”
Por otra parte, ScottishPower ha hecho pública la creación de una cátedra CCS con la Universidad de Edimburgo, centro universitario líder por sus investigaciones en este ámbito. La cátedra estará localizada en el Grupo CCS dentro de la Escuela de Geociencias, que es parte de una alianza entre la Universidad de Edimburgo, la Universidad Heriot Watt y la British Geological Survey, y es conocido como el Centro Escocés para el Almacenamiento del Carbono. Tendrá como profesor un experto líder en el desarrollo de CCS en el Reino Unido y en el Mundo.
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