lunes, 20 de abril de 2009

A los profesionales del refino de petróleos también les importa el medio ambiente, la salud y la seguridad

Es lo que en el fondo ha expresado José Manuel de la Sen, Consejero Delegado de Petronor, en artículos recientes en el Diario Vasco y en El Correo, al decir: “Hay dos formas antagónicas de plantearse la existencia de una refinería. Una es pensar que es el estercolero de una sociedad industrial sin rumbo y, por tanto, condenada al cierre a la mayor brevedad. Y otra, considerar que una planta es el dispositivo más innovador para poner una materia prima inservible como el petróleo al servicio de nuestro desarrollo económico-social y con el menor coste medioambiental posible. Es decir, hay quien puede considerar que una refinería es un agujero negro del que hay que escapar cuanto antes para no verse abducido hacia un mundo deshumanizado. Y hay motivos para defender que una refinería es, en sí misma, el mayor invento medioambiental nunca imaginado por la ingeniería humana.” En efecto, una refinería todavía moderna como la de Petronor, a pesar de sus casi 37 años desde su puesta en marcha, reduce lo mejor posible, técnico y económicamente, sus efectos en el medio ambiente, pero también la contaminación por los consumidores finales de los combustibles.

“Petronor no sólo lleva cuarenta años cumpliendo escrupulosamente la legislación vigente, sino que se concibió en 1968 con una sensibilidad medioambiental que siempre ha ido por delante de su entorno y de su sector”, afirma José Manuel de la Sen, y cita una serie de ejemplos de instalaciones que lo confirman. En el año 1973, Petronor fue la refinería elegida para ser visitada por Aki Hito, el entonces principe heredero y ahora emperador de Japón, en su visita oficial a España, acompañado por el principe heredero Juan Carlos. Me gustaría completar la información de José Manuel de la Sen con algunos detalles más.
Antes de iniciar cualquier nuevo proyecto importante de una instalación Petronor ha hecho siempre un estudio profundo de las mejores tecnologías disponibles (Best available technologies - BAT), sobre su incorporación óptima en el esquema de producción, sobre su fiabilidad operativa, sobre los aspectos medio ambientales y de seguridad, sobre su eficiencia, etc., y con visitas previas a instalaciones avanzadas en Europa (Alemania, Finlandia, Francia…) y en los Estados Unidos. Además de los mencionados por José Manuel de la Sen, quisiera destacar algunos casos.

Petronor fue la primera refinería española en instalar una unidad de Metíl-ter-Butil Éter (MTBE), un componente de alta calidad de la gasolina sin plomo (Como dijo José Manuel de la Sen: “Petronor fue en 1993 la primera refinería de España en producir gasolina sin plomo”). Otras refinerías han seguido su ejemplo. (Esta unidad fue readaptada en años recientes para fabricar un compuesto similar, el Etil-ter-Butil Éter - ETBE -, fabricado a partir de bioetanol). Petronor fue la primera refinería española en instalar intercambiadores de calor de placas (“Packinox”), de alta eficiencia energética, en su reformador catalítico de producción de gasolina, que fue otra iniciativa seguida por otras refinerías españolas. A esto podemos añadir los sistemas más avanzados de protección del medio ambiente y de seguridad, como los de la planta de alquilación de gasolinas, el tratamiento de los gases de cola para elevar el rendimiento de las plantas de azufre, la recuperación y aprovechamiento de CO2 en una unidad de hidrógeno, como producto comercial (antes de que en Rio de Janeiro se sacó el alarma del cambio climático). La planta de tratamiento y recuperación de aguas residuales se modernizó continuamente, haciendo ensayos de investigación científica con aguas de la propia refinería en un laboratorio especializado, y es una de las más sofisticadas de Europa (Se tomó como punto de partida la refinería de Grands Puits, cerca de París, aplicando mejoras sobre este modelo). Petronor fue también pionera en España al instalar un sistema de membranas en su unidad de desulfuración profunda de gasóleos (doméstico y diesel), para purificar y recuperar el hidrógeno efluente de la reacción y así conseguir una mayor eficiencia en rendimiento y ahorro de energía. En Petronor existe una red sofisticada que optimiza la distribución y utilización del hidrógeno en función de los distintos niveles de pureza y presión. La altura efectiva de la chimenea de la planta de Conversión fue estudiado con un modelo de la orografía del entorno en el tunel de viento de la Universidad Autónoma de Madrid. Y con respecto al Coquer, Petronor ha seguido y estudiado desde hace años esta tecnología y con este motivo visitó varias instalaciones en Estados Unidos y en Alemania. Más que suficiente para poder hablar con conocimiento de la causa. Las tecnologías aplicadas en proyectos de Petronor han sido objeto de varias publicaciones en revistas y ponencias en congresos y seminarios.

Muchos de los que se autodefinan “ecologistas” son poco profesionales. A veces hacen más daño que bien. No hay que confundirlos con los ecólogos, que suelen ser profesionales de la ecología. A los profesionales nos gusta también la ecología, como a cualquier otra persona que ama a esta tierra. Hay que ser ecologista de verdad, con los pies en esta querida tierra, no por demagogia.

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