miércoles, 16 de mayo de 2007

Los líderes no se duermen

“Unfinished Business” (El Negocio Inacabado). Es el título que eligió David Naylor, Presidente de la Universidad de Toronto, para su “speech” en el Club Canadiense de esta ciudad, un día de Noviembre de 2006. Aquí sigue un resumen en castellano.

Empieza con dar un flash de su universidad: 11.000 empleados, 65.000 estudiantes, de ellos 7000 extranjeros. Gasta del orden de 1,7 mil millones de dólares al año. Su preocupación: no solo compartir conocimiento pero también crearlo. Es la universidad pública que genera más investigación que cualquier otra en el mundo financiada con dinero público. Entre todas las universidades del mundo, solo Harvard le gana en número de publicaciones.

A pesar de esto, David Naylor no queda satisfecho, porque cree que el Canadá está en un momento crítico de su evolución, a pesar de la alta eficiencia y calidad de su industria. Piensa que la cartera económica del país debe diversificarse más, para que el Canadá pueda reclamar una parte muy seria en las industrias globales basadas en el conocimiento. Que este cambio de las bases económicas es vital para asegurar la prosperidad sostenida de las generaciones futuras del país. Y saca como dato alarmante que en el último informe del Foro Económico Mundial el Canadá pasó del puesto 14 al 15 en Competitividad Empresarial y del 13 al 16 en Competitividad Global. Dice que el país no puede andar como un somnámbulo, porque por allí China anda a marchas forzadas, habiendo cuadruplicado las publicaciones científicas en 7 años y multiplicado sus patentes por veinte. El gasto en I+D del gigante asiático ha estado creciendo en un 17% anual, cuatro veces más que en el mundo occidental.

Alerta que su vecino, los EEUU, líder económico mundial, ya ha empezado a reaccionar estableciendo un presupuesto de 137 mil millones de dólares para la I+D Federal. David Naylor estima que el gasto público de I+D per cápita en los EEUU seguirá siendo por lo menos dos veces más que en el Canadá. Y esto a pesar de lo que está costando a USA lo de Irak y Afganistán. Este gasto (¿o inversión?) forma parte de la “American Competitiveness Initiative” que, en palabras del Presidente Bush, promocionará nuevos niveles de desarrollo de la educación y de productividad económica, gracias a la asociación del sector privado, del Estado, de los gobiernos locales, y de las instituciones de enseñanza superior. La inversión en I+D en EEUU va descaradamente orientada a la investigación fundamental, y no a la investigación aplicada ni a aumentar la cantidad. Los EEUU consideran que la investigación fundamental es la que da lugar a los descubrimientos rompedores. El Presidente de los EEUU se refería específicamente a la investigación fundamental de alto nivel que facilite la innovación y que complemente la investigación del sector privado que está orientada al corto plazo. David Naylor se queja que en Canadá el gasto público por estudiante ha ido bajando y que como resultado hoy el gobierno de EEUU gasta 5000$ por estudiante más que los gobiernos canadienses.

En opinión de David Naylor, en Canadá se necesitan instalaciones de “traslado” de la investigación, que acerquen la investigación universitaria un poco más al mercado. Que sean capaces de transformar la propiedad intelectual teórica en empresas generadoras de empleo “made in Canadá”, en lugar de vender los descubrimientos a precio de saldo a empresas de EEUU, como ha ocurrido en algunos casos.

David Naylor pone énfasis en las personas, no en las patentes. El output principal de las universidades no son patentes ni empresas. Lo importante son las personas: personas ingeniosas solidamente preparadas para la creatividad y la innovación, personas capaces de montar en el tren rápido del conocimiento global. Cita otra vez la superioridad competitiva de los EEUU, porque son capaces de educar y entrenar líderes para las empresas y para las profesiones.
(Ayuntamiento de Toronto)


David Naylor tiene claro que la educación superior es una inversión, no un centro de costes como muchos la consideran, porque es una palanca fenomenal para la economía, y no solo algo que beneficia a los individuos. Por eso halaga al Gobierno Ontario por su esfuerzo de inversión que permitirá que 14000 estudiantes más podrán inscribirse en Masters y Doctorados (Phd), y anima al Gobierno Federal de hacer lo mismo. Dice: “Hagamos algo poco canadiense: dejad que se inscriban los mejores estudiantes, dejad que ganen los mejores estudiantes, y dejemos que vayan donde quieran en el Canadá, donde les lleven sus ambiciones.” Y no se limita solo a los estudiantes canadienses. Dice que una de las ventajas competitivas más importantes de Canadá es su capacidad de acoger a inmigrantes talentosos y energéticos de cualquier rincón del mundo. Que si estos se quedan, el país ha ganado nuevos ciudadanos excelentes. “Y aunque retornen a sus países de origen, hemos ganado unos amigos, personas que tendrán posiciones de liderazgo, posibles socios comerciales o aliados políticos.”

El Rector también critica la forma de distribuir el dinero público sobre las provincias del Canadá con su “política igualatoria”. Resulta que la rica Ontario está en el último puesto de gasto público en educación superior, cuando provincias recipientes como Manitoba y Newfoundland gastan notablemente más. Sin querer entrar en disputas provinciales, espera que algún día se consiga que todos los canadienses sean capaces de enfocar el crecimiento de la tarta nacional juntos, en lugar de pelearse por el tamaño de los trozos provinciales. Además se queja de que la política del gobierno va dirigida más al aumento de número de estudiantes que a la mejora de calidad, lo cual resulta perjudicial para las grandes universidades como la de Toronto. David Naylor lo dice con ironía: "En la mejor universidad del Canadá, estoy soñando de estar en el promedio. Que den a mis colegas el promedio por estudiante de los fondos que el gobierno da en las otras nueve provincias y daremos a vuestros hijos una experiencia de primer grado universitario que es competitiva con cualquiera en el mundo.” Admite sin embargo que en la Universidad de Toronto este grado universitario puede no ser adecuado para cualquier estudiante listo, pero que puede ser una experiencia poderosa para hombres y mujeres jóvenes con una postura crítica, con un instinto real para la innovación y la creatividad.

Para explicar la cultura de la Universidad de Toronto ha pedido a tres profesores eminentes para acompañarle en su conferencia. Profesor Perovic, experto mundial en materiales y nanotecnología. La Profesora Tagliamonte , respetada experta en la lingüística y sus implicaciones sociales. Y Deber, Profesor de Bioquímica, reconocido “superstar” en la investigación de las enfermedades genéticas de los niños. Sus clases ante una audiencia de 1300 estudiantes son un espectáculo de alto nivel. Afirma Deber que la preparación de sus clases ha hecho de él un mejor científico.

David Naylor concluye su conferencia diciendo: “Esto es un país extraordinario, pero en su interior construimos a veces estructuras sociales con suelos sólidos pero con techos bajos. Sitios donde los muebles son funcionales, pero no muy originales ni excitantes. Distribuimos cuidadosamente el mobiliario en cada rincón de cada habitación según una formula y según los metros cuadrados, sin maximizar la oportunidad para conversaciones productivas o para realzar las vistas desde las ventanas. Resulta ser un sitio ordenado, pero no genera exactamente ambición ni fomenta la innovación.”
















La página web de la universidad y de su presidente son la clara expresión de su dinamismo, creatividad y afán de innovación:


Merece la pena navegar por ella. Me gustó.