jueves, 16 de febrero de 2017

La Disciplina de la Curiosidad - La Ciencia en el Mundo


Hace ya 26 años, en Noviembre de 1990, recibí como regalo navideño de Elsevier Science Publishers B.V. un libro que lleva el título “The Discipline Of Curiosity – science in the world”. Iba acompañado de una carta con deseos de Año Nuevo del Presidente de la empresa editora, James J.F. Kels, con la espera de que “el libro me ofreciera una diversión que provoque el pensamiento en las breves vacaciones de cambio de año”. Lo recibí, según decía la carta, de parte de todos los empleados de Elsevier Science Publishers. “Espero que lo aceptará como un pequeño testimonio de la gratitud de Elsevier por su contribución continuada con el avance de la información científica”, escribía James Kelfs. En esa época yo era corresponsal  (voluntario) en España de la revista científica “Journal of Applied Catalysis” editada por Elsevier. Me había sugerido este encargo Bernard Delmon, catedrático a la Université Catholique de Louvain, universidad hermana francófona de la flamenca KU Leuven, y a quien conocí antes de la división de la Universidad Católica de Lovaina en dos, y cuando Bernard Delmon era un joven investigador y yo un todavía más joven estudiante de doctorado en el laboratorio de Cinética Química de esa universidad.



El libro fue editado por Janny Groen, periodista, Eefke Smit, gestora de Ciencias en Elsevier, y el periodista Juurd Eijsvoogel, quien lo introduce. A pesar del tiempo transcurrido, el libro mantiene una actualidad porque manda mensajes que también hoy tienen su valor.

“La disciplina de la curiosidad, que es como se puede llamar a la ciencia, es también una disciplina de fines; fines políticos, morales, culturales y comerciales” dice Juurd Eijsvogel en la introducción. Contiene una serie de capítulos redactados a partir de entrevistas de los editores hechas a 15 líderes de opinión de los mundos de la política internacional, de la empresa, de la ciencia y de la comunicación, sobre su visión del papel cambiante de la ciencia en la sociedad.

El primero es David Halberstam, un periodista estadounidense. “El observador” lo llaman en el libro. Es el que mira a la ciencia como un fenómeno de la sociedad moderna. Expresa su preocupación sobre la tensión Norte-Sur: los que tienen acceso a la información y los que no.

Seun Ogunseitan es un periodista nigeriano “que trata de organizar un sistema para la distribución de la información científica en una parte del mundo olvidado por algunos más arriba del ecuador”, según dice de él Juurd Eijsvoogel. El título de su capítulo: “Un sueño africano”.

El año 1990 fue el “Año de la Alfabetización” de la Unesco. Federico Mayor Zaragoza, Director General de esta institución y profesor emérito de Bioquímica, habla de la también necesaria alfabetización de la ciencia y en particular en los países en desarrollo. Y que esto necesita soporte económico. Federico Mayor Zaragoza, opina que la ciencia jugará un papel cada vez más importante en la política en todo el mundo y dice que “cada día vemos una mayor ‘cientificación’ en el proceso de toma de decisiones. Y estoy convencido que esto continuará.”

Alexander King, cofundador del Club de Roma, habla como “activista”, como individuo preocupado que intenta influenciar a los responsables políticos y a la opinión pública y subraya la necesidad de favorecer e impulsar la cooperación internacional entre científicos.

Erich Bloch, Director de la National Science Foundation de EEUU, habla como creador de políticas científicas que procuran que la ciencia solucione problemas en lugar de crearlos, que sean catalizadores. Por eso su capítulo se titula “La catálisis del gobierno”.

Harry Beckers, investigador principal de la multinacional Royal Dutch/Shell, da el punto de vista de un científico industrial que se preocupa del coste y de la financiación. Contempla las dos facetas de la investigación científica: la básica y la aplicada. Las dos son indispensables pero la primera es principalmente responsabilidad de las universidades y la segunda de la industria.

Etienne Davignon, Presidente de la Société Générale de Belgique y antiguo Vicepresidente de la Comisión Europea, habla como industrial sobre “lazos sin cadenas”. De una ciencia sin proteccionismo y sin secretos, internacional y accesible para todos.

Robert Solow, economista estadounidense ganador del Premio Nobel en 1987, también está a favor de una ciencia abierta, internacional y accesible para cualquier persona en cualquier país, para ricos y pobres.

Hisao Yamada es Director de Investigación y Desarrollo del Centro Nacional para el Sistema de Información de la Ciencia de Japón, y Profesor de Información y Gestión de la Ciencia de la Universidad de Tokio. En un capítulo “rompiendo moldes” explica como la cultura de un país influye en cómo se comprende la ciencia por los científicos.

Tudor Oltean, un refugiado rumano que es profesor de las Ciencias de la Comunicación a la Universidad de Ámsterdam, habla de los problemas de la ciencia en regímenes totalitarios como el comunismo y su aislamiento del exterior. (En 1990 todavía existía la Unión Soviética, aislada del mundo occidental)

Rudolf Bernhardt es Director del Instituto Max Planck de Derecho Público Comparativo y Derecho Internacional en Heidelberg, y miembro de la Corte de Derechos Humanos en Estrasburgo. Habla como hombre de derecho pero opina que no son los abogados que liderarán el marco para los cambios rápidos de las necesidades de un mundo moderno de alta tecnología.

Roger Penrose es Profesor de Matemáticas de la Universidad de Oxford que ha trabajado sobre la Inteligencia Artificial pero no cree que las computadoras puedan sustituir al pensamiento humano. El ser humano no piensa como una computadora. El ser humano tiene conciencia. Su capítulo se titula “El agujero negro de la conciencia”.

Kai Siegbahn, físico sueco y Premio Nobel en 1981 (e hijo de otro Premio Nobel), cree en una aproximación a la ciencia basada en el idealismo. Opina que el primer deber de cada científico es contribuir con su conocimiento a resolver problemas globales.

Shigeo Minowa es un economista japonés, Director del Instituto de los Negocios y Gestión Internacionales de la Universidad Kanagawa en Tokio. Insiste en la necesidad de mejorar la comunicación para que más gente entienda la ciencia y qué es lo que hace.

John Maddox, editor de la conocida revista científica “Nature” está de acuerdo en esta necesidad de comunicar mejor la ciencia, y da como ejemplo la necesidad del conocimiento de la medicación y de los medicamentos.

Todos coinciden en que la información científica es esencial, y que no lo es solo para los propios científicos. Estos deben transmitir la información a los políticos, emprendedores y al público en general, opina James Kels. “La disciplina de la curiosidad, como se puede definir a la ciencia, no es meramente una disciplina de formas, métodos y significados. También es una disciplina de fines; fines políticos, morales, culturales y comerciales”, dice Juurd Eijsvogel en la introducción del libro.

Los libreros resumen el libro así: “En el siglo XX, más que nunca, el mundo está siendo moldeado por la ciencia. La ciencia tiene un valor intrínseco al intentar averiguar cómo el mundo funciona, y tiene un valor enorme y cada vez más social. La empresa científica de hoy proporciona la información para la sociedad del mañana. Los científicos se han convertido en protagonistas en la historia mundial. La disciplina de la curiosidad, como puede llamarse la ciencia, no es sólo una disciplina de la forma, sino también una disciplina de fines: fines políticos, morales, culturales y comerciales. La ciencia y la tecnología se han convertido en rasgos de la vida cotidiana…Todos los entrevistados coinciden en que la información científica es esencial, no sólo para el científico. Porque con el reconocimiento de su importancia crucial viene la comprensión de que la empresa científica es, o debería ser, una preocupación para todos. El científico es una figura central y tiene que comunicarse con los políticos, los empresarios y el público en general.

Un libro muy recomendable para cualquiera. El precio no es una excusa porque se vende en librerías online a un precio muy asequible, yo diría barato. La cultura, y la ciencia es una, no debe costar mucho dinero al consumidor. Su lectura es cómoda porque son capítulos cortos e independientes, en total 153 páginas. Puedes leerlo poco a poco entre dos estaciones de metro, en la sala de espera del médico, en un breve descanso en un banco del parque cuando estás paseando, o mientras mueves las piernas en una bicicleta estática, en el gimnasio o en casa. Leerlo conduciendo no es aconsejable. Te pueden multar o te puede pasar algo más grave que te impide leerlo hasta el final.

Ni este artículo, ni este libro nos pueden contar todo sobre la ciencia. Es tan inmensa. “La ciencia es como la tierra. Solo se puede poseer un poco de ella”. (François Voltaire, siglo XVII). Y una vida humana es insuficiente para conocerla en su totalidad. Pero no debe desanimarnos porque “la felicidad no está en la ciencia, sino en la adquisición de la ciencia” (Edgar Allan Poe, Siglo XIX)

martes, 31 de enero de 2017

Han pasado 25 años desde la Cumbre de Río de Janeiro cuando el mundo empezó a preocuparse por el Cambio Climático (pero queda mucho por hacer)


La necesidad de luchar contra el cambio climático tiene y seguirá teniendo una fuerte repercusión en la economía, en el emprendimiento y en el empleo. Tiene un fuerte componente humano y social. Porque los adultos de hoy somos responsables de la herencia que dejamos a las nuevas generaciones. Y a los jóvenes y a las generaciones que vienen les corresponde tomar el relevo, porque el Cambio Climático amenaza e hipoteca el futuro de nuestro planeta. En estos tiempos se habla mucho de la Industria 4.0, la 4ª Revolución Industrial, la Inteligencia Artificial. Pero, aunque el cuidado del Medio Ambiente y la lucha contra el Cambio Climático se aprovecharán de la Inteligencia Artificial, se necesitará sobre todo la inteligencia y la conciencia de los seres humanos. Se necesita liderazgo político, y aunque no es un asunto exclusivo de científicos y tecnólogos, se necesitarán muchos en una variedad de disciplinas científicas y tecnológicas.

La OCDE está haciendo estudios a nivel local en distintos países. En uno muy reciente "Boosting Skills for Greener Jobs in Flanders, Belgium" (c OECD 2017) dice: La transición hacía una economía baja en carbono, eficiente en recursos y verde, solo es posible desarrollando las aptitudes, los conocimientos  y las competencias adecuadas. Estas pueden definirse como "los conocimientos, las aptitudes, los valores y las actitudes necesarias para vivir en, desarrollar y apoyar a una sociedad sostenible y eficiente con sus recursos". En países que dependen de actividades intensivas en energía y emisiones, la transición hacía una economía verde puede inducir severos costos de ajuste, tanto desde el punto de vista económico como social. Los cambios económicos estructurales necesarios para el cambio a una economía verde necesitarán una planificación cuidadosa y una implementación efectiva a nivel local.

Las cosas de palacio van despacio ¿Qué ha ocurrido en estos 25 años?

Río de Janeiro - 1992

En junio de 1992 tuvo lugar la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo - CNUMAD (UNCED - United Nations Conference on Environment and Development), tuvo lugar en Río de Janeiro, por eso también llamada también “la Cumbre de la Tierra de Río” o simplemente “la Cumbre de Río”. Dar cuenta de todo lo ocurrido desde entonces en un solo artículo de un blog es imposible.  Para saber más se aconseja ver los enlaces con las fuentes, incluidos en el texto, y otros artículos referenciados al final.

En la Cumbre de Río se anunciaron tres tratados internacionales llamados “Convenciones de  Río”:   La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), que se adoptó en 1994, el  Convenio sobre la Diversidad Biológica (CNUDB) y la  Convención de Lucha contra la Desertificación (CNULD).  Todas están muy interrelacionadas. Las reuniones sucesivas sobre el Clima se llaman “Conferencia de las Partes” (COP). En realidad ya se había discutido sobre el Clima en una conferencia mundial anterior, en 1979, o sea 13 años antes de la Cumbre de Río.

Al término de la Cumbre de Río se emitió una “Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo”, con 27 “principios”. El primero de todos: “Los seres humanos constituyen el centro de las preocupaciones relacionadas con el desarrollo sostenible. Tienen derecho a una vida saludable y productiva en armonía con la naturaleza.” Esta Declaración de principios formaba la base de un plan de acción, llamado Programa 21 (o Agenda 21), con el que entonces se comprometieron más de 178 países. Contiene más de 2.500 recomendaciones prácticas.

Protocolo de Kioto 

En diciembre de 1997, en la COP3, se adopta el conocido Protocolo de Kioto , para la puesta en práctica de la Convención Marco. Compromete a los países industrializados a estabilizar las emisiones de los llamados gases de efecto invernadero (GEI) que evitan la disipación del calor y lo mantienen en la atmósfera. Los GEI son, en orden creciente de intensidad del efecto invernadero: CO2, dimetil-éter,  metano, oxido nitroso, hexafluoruro de azufre, 19 hydrofluorocarbones, 7 fluorocarbones, 11 éteres halogenados, y el hexafluoruro de azufre.  El objetivo fundamental es evitar que el incremento de la temperatura media global de la tierra supere los 2ºC respecto a los niveles preindustriales y busca, además, promover esfuerzos adicionales que hagan posible que el calentamiento global no supere los 1,5ºC.

























Aunque es el GEI menos intenso, el más importante por su cuantía presente en la atmósfera es el dióxido de carbono (CO2), que proveniente principalmente de la combustión de combustibles fósiles: carbón, petróleo y gas natural (en orden decreciente de su producción de CO2). Las emisiones mundiales de CO2 han aumentado casi un 50% desde 1990.

Pero no será hasta 2005 cuando el Protocolo realmente entra en vigor. Establece metas vinculantes de reducción de las emisiones para, al día de hoy, los 192 países (al principio eran 84) que son responsables del alrededor del 64% de las emisiones, reconociendo que son los principales responsables de los elevados niveles de emisiones de GEI, principalmente CO2, que hay en la atmósfera y que son el resultado de quemar fósiles combustibles durante más de 150 años. En este sentido el Protocolo tiene un principio central: el de la «responsabilidad común pero diferenciada». El Protocolo ha movido a los gobiernos a establecer leyes y políticas para que las empresas cumplan sus compromisos, y lo tengan en cuenta a la hora de tomar decisiones sobre sus inversiones. También ha dado origen al llamado “mercado del carbono”: un sistema de comercio a través del cual los gobiernos, empresas o individuos pueden vender o adquirir reducciones de gases efecto invernadero.

La lucha contra el cambio del clima y en particular el Protocolo de Kioto han seguido un camino tortuoso. Unos países tardaban más que otros en comprometerse, unos cumplen más y otros menos. En marzo de 2001, EEUU, el mayor emisor de gases con efecto invernadero, decidió retirarse del Protocolo. (Muy recientemente el nuevo presidente Donald Trump ha manifestado no creer en el Cambio Climático, en contra de la opinión generalizada de los científicos y de la mayoría de los países desarrollados, y quiere apostar por el carbón)

Diez años después de la cumbre de Río, en 2002, tuvo lugar la Cumbre de Johannesburgo. En su Informe sobre el cumplimiento de la Agenda 21 el Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan, tuvo que recordar que: "El desarrollo sostenible no es alcanzable sin cambios fundamentales en el modo en que las sociedades industriales producen y consumen." (Ver más sobre el Protocolo de Kioto y los GEI, aquí)

Situación actual

La anteúltima COP tuvo lugar en París en diciembre 2015 (COP21). En sus conclusiones dice: “La COP21 terminó con la adopción del Acuerdo de París que establece el marco global de lucha contra el cambio climático a partir de 2020. Se trata de un acuerdo histórico de lucha contra el cambio climático, que promueve una transición hacia una economía baja en emisiones y resiliente al cambio climático. Es un texto que refleja y tiene en cuenta las diferentes realidades de los países, es justo, ambicioso, duradero, equilibrado y jurídicamente vinculante.”

En la última COP, en Marrakech en noviembre de 2016 (COP22), los países participantes han prometido “paquetes de miles de millones y billones de dólares de apoyo para tecnologías limpias”, y “23 millones de USD al Centro y Red de Tecnología del Clima, que apoya a los países en desarrollo en temas de desarrollo y transferencia de tecnología para el clima. Como instrumento de implementación del Mecanismo Tecnológico, dicho centro es una institución clave para que las naciones puedan cumplir los compromisos que han contraído en virtud del Acuerdo de París.”

La próxima reunión COP23 está prevista en noviembre de este año 2017 en Bonn, donde está la sede del Secretariado del Cambio Climático y que tratará sobre los avances del Protocolo de Kioto y del Acuerdo de Paris.

Repercusión en la economía y en empleo

Está claro que estos compromisos seguirán teniendo una fuerte repercusión en la economía, en el empleo y en el emprendimiento en los próximos años en diversos sectores y en diversas tecnologías, desde la I+D hasta la aplicación innovadora. Algunos ejemplos:

Las energías renovables: solar (térmica y fotovoltaica), eólica (terrestre y marina), geotérmica (p.ej. para viviendas), hidroeléctrica, maremotriz, biocombustibles (biodiesel y biocarburantes tales como bioalcoholes o bioéteres, obtenidos de cultivos renovables que preferiblemente no compitan con los alimentos  ni necesitan deforestación), biogás (a partir de residuos orgánicos), biomasa (p.ej. de residuos forestales)…  Los progresos: Según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), en 2015 el crecimiento en capacidad de electricidad renovable alcanzó un record de 153 GW (sobre todo eólica y solar fotovoltaica), lo cual equivale al total de capacidad de energía eléctrica de un país como Canadá. Noruega, el país de Europa más rico en petróleo ya produce toda su electricidad de forma renovable. La AIE vaticina un crecimiento global de energías renovables del 42% (825 GW) para el año 2021.

Transporte - Automóviles: coches eléctricos (a condición de que consuman electricidad renovable), híbridos, o que funcionan con biocombustibles o con hidrógeno (depende de cómo se obtiene). Según la AIE en 2015 ya había 1,26 millones de coches eléctricos en el mundo, y la previsión es alcanzar entre 100 y 140 millones en el año 2030. Hay ciudades que han cerrado el acceso a sus centros para automóviles diesel, otras solo dejan entrar vehículos  alternando matrículas pares e impares, otras los cierran completamente al tráfico. Más que por el cambio climático, la razón es la mala combustión del combustible, que emite monóxido de carbono muy tóxico y partículas no quemadas o parcialmente quemadas. Aparte de funcionar peor, un vehículo en la ciudad consume por kilómetro mucho más que en carretera. Además, junto con las calefacciones residenciales los gases de escape producen  las “boinas” que cubren algunas ciudades, y las “nieblas” contaminadas que obligan a los peatones a llevas máscaras. También hay que descongestionar más las carreteras y aumentar el transporte público sostenible.

Industrias en general: Tecnologías de captura, transporte, almacenamiento, secuestro y transformación o usos del CO2 producido en instalaciones de combustión de combustibles fósiles (sobre todo centrales térmicas de carbón). Se estima que esta tecnología puede absorber del  orden del 20 al 30 por ciento del CO2 que hay que eliminar. Es una tecnología costosa, y por eso su desarrollo es lento, pero están apareciendo innovaciones que la abaratan. (Referencia AIE)



En la agricultura y agronomía: La biodiversidad, la forestación (y evitar la deforestación: cuidar los bosque y selvas actuales), cultivo de materias primas para biocombustibles que no compitan con las destinadas a la alimentación.  Por ejemplo a partir de jatrofa, colza, microalgas, en particular las que pueden crecer en zonas desérticas, o  a partir de aceite usado.

En el sector de bebidas: transformación de subproductos de la fabricación de bebidas alcohólicas en biocombustibles y en energía.


(Producción de biocombustibles a partir de los productos residuales de la destilación del whisky. Fuente: Celtic Renewables Ltd.)

El sector de la construcción y urbanización: edificios inteligentes que usan energía solar, materiales aislantes, la bomba de calor, energía geotérmica. Urbanización de las ciudades con zonas peatonales y parques, etc.

Ahorro y optimización energética en la Industria en general: aislamiento, sistemas de recuperación de energía, eficiencia energética, cogeneración de vapor y energía eléctrica, sistemas y tecnologías de control, optimización, comunicación, y de información digital.

En el estudio de la OCDE, citado al principio, cuentan que algunas empresas han reformado completamente su negocio. Estas empresas citaron una serie de estrategias tomadas para la transición hacía una economía verde que incluyen:
  • La construcción de un conducto que asegura que el sector de la educación y formación prepare a los individuos con las aptitudes adecuadas
  • La contratación: por ejemplo enviar ofertas de empleo a las universidades o a una facultad asociada.
  • Formación: establecer enlaces con las federaciones de los sectores, contratar a consultores especializados en la formación de empleados, y disponer de mentores dentro de la empresa.
  • Redes que comparten conocimiento y que animan a los empleados a participar en conferencias temáticas, a colaborar con otras empresas en el sector, o con empresas de la cadena de valores.

Las empresas señalaban que en esta transición hay una necesidad creciente de aptitudes técnicas y la mitad de ellas han tenido que aumentar las de sus empleados y darles más formación.

Otros artículos relacionados
  1. Desarrollo sostenible-cambio climatico-Kioto - Un desafío para la industria de proceso española, René Aga Van Zeebroeck, Ingeniería Química, Nº 414, Junio 2004.
  2. CAPTURA Y SECUESTRO DE CO2 - ¿La solución para los grandes consumidores industriales de energías fósiles?, René Aga Van Zeebroeck, Ingeniería Química, nº 488, Junio 2007
  3. Las Membranas Industriales - Una tecnología que contribuye a la eficiencia energética de los procesos, René Aga Van Zeebroeck, Ingeniería Química, nº 462, Septiembre 2008 (Número especial para EXPOQUIMIA 2008 de Barcelona)
  4. “Mañana empieza hoy” - Empieza el Año de la Biodiversidad, W. Erdelen, 18 Enero 2010, Blog E2i.
  5. Clima: el grito de alarma lanzado por los expertos,31 mayo 2011, Carmen Echebarría, Blog Construyendo Capital Humano (NSF).
  6. Innovative Chemistry is required to fight Climate Change, René Aga Van Zeebroeck, Dr.Sc. (SECOT), Industria Química, Nº 23, 2015, Achema 2015 Edition.
  7. Cómo la solidaridad entre los países puede contribuir a la lucha contra el Cambio Climático: el ejemplo de Noruega y Guyana, René Aga, 22 Septirmbre 2015. Blog Construyendo Capital Humano (NSF)

lunes, 16 de enero de 2017

Breve Historia de Ekofisk - uno de los Yacimientos de Petróleo más importantes de Europa

A principios de los años 1960 varios países y empresas o grupos de empresas petrolíferas empezaron a estudiar la posibilidad de encontrar petróleo en el mar del Norte. Uno de estos grupos fue el de la estadounidense Phillips Petroleum (hoy ConocoPhillips) en el que participaban la italiana Agip y la belga Petrofina S.A.(con marca comercial Fina - hoy fusionada en Total igual que la Elf), que tenía el 30% del capital en el grupo.

En agosto de 1969 Phillips Petroleum, operadora del grupo, hizo su primer
(Ocean Viking)
descubrimiento, que llamaron Ekofisk,  perforado desde la plataforma "Ocean Viking". Y un par de días antes de la Navidad de ese año se confirmó que se trataba de un yacimiento muy importante. Se convertiría en uno de los mayores yacimientos del Mar del Norte y de Europa. El Ekofisk llevó a Noruega a ser un país líder en la producción de petróleo, y su comercialización se convertiría en su mayor fuente de ingresos.

Un mejor regalo de Navidad no podía esperar el país nórdico, porque, además, el crudo era de una calidad sobresaliente. Se trata de un crudo ligero (densidad media alrededor de 0,82) con muy bajo contenido en azufre.


La calidad del crudo la pude evaluar en persona porque en esa época  trabajaba en Labofina S.A., el centro de investigación de Petrofina S.A., como jefe del laboratorio de técnicas de separación donde hicimos el estudio y evaluación de los petróleos crudos que se iban a procesar en las refinerías de la Petrofina. Nos había llegado una de las primeras muestras del crudo Ekofisk. Era pequeña, por lo que la sometimos a un análisis cromatográfico para caracterizar el crudo y hacer una primera estimación de sus rendimientos en combustibles que contenía y de su composición. (la foto: inyectando una muestra de Ekofisk en el cromatógrafo).

1974 fue el año en que se inició la producción comercial del crudo Ekofisk. Esto no lo pudo vivir ya porque había dejado la investigación en Labofina en Octubre de 1971, para trasladarme a España e incorporarme en Petronor para colaborar en la puesta en marcha de su refinería en Bizkaia (que tuvo lugar en Julio de 1972). No he conocido pues a Kvendseth quien publicó un libro sobre la historia del Ekofisk 18 años más tarde, en 1989.

Posteriormente se descubrieron varios otros yacimientos en los alrededores de Ekofisk: Eldfisk, Embla y Tor que se unieron todos entre sí y el conjunto se llama el Area Mayor de Ekofisk (Greater Ekofisk Area) y desde 1975 el crudo que se lleva por tubería al terminal de Teesside en el RU, también operado por Conoco-Phillips, se llama Ekofisk Blend (Mezcla de Ekofisk). Tiene una longitud de 354 kms y un diámetro de 34 pulgadas (86 centímetros). Su capacidad es de 830000 barriles al día (132000 metros cúbicos). Otra tubería transporta el gas natural, separado previamente del crudo, sobre una distancia de 443km a una terminal de gas en la ciudad alemana de Emden, cerca de su puerto.









Hay una página web sobre "el Patrimonio Industrial Ekofisk" que empieza con un video.



Y un museo del petróleo "Norsk Oljemuseum" en Stavanger, en la costa oeste de Noruega. No lo he visto pero debe ser muy bueno porque recibió en 2016 el certificado de excelencia de Tripadvisor. La única vez que yo visité Noruega fue en abril de1959, mi último año de estudiante, durante las vacaciones de Semana Santa, diez años antes del descubrimiento de Ekofisk.

Que lo visiten los jóvenes si tienen la posibilidad. Es muy formativo.



(Información de la página web "Nuestras Operaciones Noruegas" de ConocoPhillips Noruega, y del libro "Historia de los primeros 20 años de Ekofisk", de Stig S. Kvendseth de 225 páginas (en castellano Ecopez). Imágenes de Ekofisk con cortesía: 'Photo credit: ConocoPhillips').


viernes, 23 de diciembre de 2016

En 2017 la Facultad de Ciencias de la Universidad KU Leuven cumple dos siglos.

En su carta navideña el decano de la Facultad de Ciencias de la KU Leuven,  Peter Lievens, dice que "la facultad va bien, tanto en la enseñanza como en la investigación. La entrada de estudiantes a visto un crecimiento del 20%. Este año hemos prestado de nuevo mucha atención al la `profesión de profesor mediante la preparación de un máster educativo en ciencias El nuevo minor Business & Innovation, que se desarrolló el año pasado con el objetivo de, desde la investigación fundamental, generar conocimiento y reconocer oportunidades para aplicaciones, cuenta por segundo año consecutivo con más de 40 estudiantes. El número de becas del Consejo Europeo de Investigación concedidas a los mejores investigadores de nuestra facultad sigue en línea creciente. Este año se desarrollaron dos nuevos cursos de la facultad: "Ciencia y sostenibilidad" y "Ciencia, comunicación y divulgación". Y lo más importante: en 2017 celebramos el 200 aniversario de nuestra facultad con una serie de eventos que sitúan al investigador en el centro, en el pasado, en el presente y en el futuro. Preparense pues para celebrarlo con nosotros. En este enlace pueden encontrar todo lo que está previsto. 
(Georges Lemaître, Profesor de astrofísica de la KU Leuven, y "padre del Big Bang", con Albert Einstein)

El mayor aumento del número de estudiantes se observa en los másteres en inglés. En este aspecto un factor importante ha sido la creación del Fondo Science@Leuven. Mediante este fondo la Facultad de Ciencias, bajo el paraguas de la asociación de alumni  Science@Leuven, concede becas a estudiantes extranjeros excelentes. Con esto nos comprometemos totalmente con un avance hacía la internacionalización de nuestra formación y una educación académica de calidad.

Desde la institución del Fondo Science@Leuven el número de estudiantes extranjeros en los másteres ha hecho más que duplicar. Todos los becarios han terminado sus estudios cum laude o magna cum laude. Creemos pues poder hablar de una iniciativa exitosa que nos ayuda ha hacer realidad la misión de la facultad: ofrecer una educación académica de calidad, basada en una investigación de alto nivel internacional impulsada por el conocimiento. 
Una condición necesaria para poder seguir con esta iniciativa es que podamos seguir atrayendo los medios financieros necesarios. El comité de mecenazgo del Fondo Science@Leuven está tomando iniciativas para conseguir de las empresas la financiación de un full scholarship que lleva el nombre de la empresa."

(Nota: el coste de una beca sobre una base anual es de 10.000 euro y se puede distribuir el pago en varios años)

También los propios alumni prestan su apoyo con una aportación anual a partir de 40 euro, cada uno según sus posibilidades.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

La Cultura de la Cerveza Belga ya es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad


El pasado miércoles la Unesco ha reconocido oficialmente como bien cultural inmaterial, la tradición cultural cervecera en cada una de las tres comunidades  lingüísticas de Bélgica: la flamenca, la francófona, y la alemana, por la diversidad del arte cervecero y su arraigo en la sociedad. Es que la fabricación de cerveza y la estima en que se tiene a esta bebida forman parte del patrimonio cultural vivo en todos los rincones del territorio del país.



La cerveza es omnipresente. En cada provincia hay cerveceras, clubes, museos (unos treinta), cursos y formación, eventos, fiestas y festivales, restaurantes y cafés que contribuyen al “paisaje creativo y burbujeante de la cerveza”.


Bélgica cuenta con casi 1500 cervezas diferentes fabricadas en unas doscientos cerveceras, y dispone de la mayor elección del mundo de cervezas auténticas, locales y típicas, alrededor de 50 tipos diferentes.

 

Hay temas culturales y políticos en los que puede haber discrepancias entre las comunidades lingüísticas pero en lo que se refiere a la cerveza hay unanimidad completa. Todos hablan el mismo lenguaje. En un comunicado de prensa conjunto, los ministros de cultura de las tres comunidades han dicho: “El reconocimiento por la Unesco significa un empujo moral importante para la cultura de la cerveza en nuestro país y una recompensa por la apuesta de todos aquellos que se esfuerzan para mantener viva esta rica cultura.” 


Algunas regiones del país son conocidas por sus variedades específicas, y hay comunidades de monjes trapenses que fabrican cerveza y donan sus ganancias a asociaciones caritativas. También se usa la cerveza para cocinar igual que se hace con el vino. En Brujas hay por ejemplo un restaurante que cocina platos con diferentes tipos de cerveza. Hay empresas cerveceras que fabrican cervezas bajo licencia o con fórmulas de abadías, como por ejemplo las de la abadía norbertina de Grimbergen.

Para la fabricación de las cervezas belgas se usan cuatro tipos de fermentación diferentes: la fermentación espontánea (que es única en Europa, las llamadas  <> y sus derivados como la <>; las de alta fermentación (como las <> inglesas); las mixtas (alta fermentación y después la espontánea, cervezas oscuras; y de baja fermentación tipo <>, las rubias fabricadas usando cebada, malta, especies y levadura, y las <> fabricadas a partir de trigo.

 

Varias prácticas tienen raíces locales como por ejemplo las cervezas lambic y gueuze que se fabrican en Bruselas y en el Pajottenland (región del pintor flamenco Peter Brueghel “el viejo” al noroeste de Bruselas – en varios de sus cuadros la cerveza es protagonista). Las cervezas añejas oscuras se fabrican sobre todo en el oeste de Flandes, donde se fabrican también los quesos lavados con cerveza en las abadías. Hay tendencias regionales claras en las preferencias de los consumidores. 


La cerveza es también presente en la educación y formación con  cursos impartidos por maestros cerveceros en los lugares de fabricación; existen asignaturas universitarias;  y formación y prácticas para emprendedores y empresarios cerveceros.


Las cervezas especiales son también sostenibles porque se venden en botellas que son más fáciles de reciclar que las latas. El 75% de la cerveza en Bélgica se vende en recipientes reutilizables. Las botellas están constituidas en un 80% de vidrio reciclado.


SALUD!!! 


La cerveza belga en mis blogs: