jueves, 8 de febrero de 2018

Euskalit celebró sus Bodas de Plata

EUSKALIT - Fundación Vasca para la Calidad - es una fundación constituida por un grupo de organizaciones y propiciada por el Gobierno Vasco, con la misión de "promover la Gestión Avanzada en las organizaciones vascas, contribuir a su competitividad y, así, al desarrollo sostenible de Euskadi, todo ello con un equipo de personas comprometido, profesional y motivado". Tiene su sede el Parque Tecnológico de Bizkaia, en Zamudio, a pocos kilómetros de Bilbao.


El pasado miércoles 7 de Febrero, EUSKALIT celebró sus 25 años de existencia en el escenario espectacular del Atrio del Museo Guggenheim de Bilbao, con una gran asistencia, también de otros países y continentes, a pesar del tiempo invernal pero por suerte sin hielo ni nieve.

El evento tuvo lugar según el programa previsto, empezando con una visita gratis al Museo para los que querían y seguido con un acto en el que hablaron el presidente de Euskalit, Josetxo Hernández, y varias otras personalidades. La consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras del Gobierno Vasco, Arantxa Tapia, clausuró el acto. 





Hablaron de la historia de Euskalit, que nació por iniciativa del Gobierno Vasco para reforzar el tejido industrial del país y dotarle de una ventaja competitiva sostenible en el tiempo, por lo que invitó a las principales empresas y organizaciones vascas a crear una fundación que promocionara la cultura de la Calidad Total en Euskadi. 

Terminó con un coctel de vino y canapés. Y al salir los asistentes recibieron como recuerdo una bolsa con una cajita con dulces "Vasquitos y Nesquitas", típicos del país

No quería faltar a la invitación por haber sido miembro de su Consejo por parte de PETRONOR desde que se fundó la Fundación en 1993  hasta que en 1995 pasé el testigo a Álvaro Matauco, como consta en el Acta del Consejo, porque había salido de la nómina de PETRONOR en 1994 para pasar a la de REPSOL, cuando se había creado la Dirección de Ingeniería que desde entonces gestiona todos los proyectos del Grupo. El Primer Presidente de Euskalit fue Eduardo Tolosa del BBVA y su Director Mikel Ugalde.





(Primera página del Acta de la Reunión del Consejo de Euskalit del 12 de diciembre de 1995 con los nombres de los consejeros y las empresas que representaban)



En el acto tuve la ocasión de hablar con el presidente y el director actuales de Euskalit sobre esta época y también (esta foto) con Victor Pérez de Guezuraga, ex Director General de Petronor, ahora jubilado.


jueves, 18 de enero de 2018

Recuerdos en el 50 Aniversario de PETRONOR - Asistencia al Congreso Mundial del Petróleo en Tokio en Mayo 1975

Un viaje de miembros del staff de PETRONOR acompañando a su Presidente Enrique Sendagorta.


Portada del Programa del Congreso




Entrando en el Fumon Hall, Auditorio del Centro Budista de Tokio, para asistir a la apertura del Congreso.




Escenario de apertura. Sentados los miembros del Comité del Congreso



Asistiendo a la apertura 

Espectáculo especial para los asistentes




"Post-Congress Tour" a Kioto





Entrada al templo Honjan-ji

lunes, 15 de enero de 2018

La Química ayer, hoy y mañana

Aquí empezó la química como ciencia en el siglo XVIII.

Antoine Lavoisier, "Padre de la química moderna", también filósofo, economista y político. Y los aparatos de destilación en una enciclopedia.


Siglos XX-XXI: La química contemporánea. La destilación fraccionada del petróleo y los procesos de refino de combustibles y de producción de productos químicos.

De la gasolina que se obtiene en el reactor de craqueo catalítico fluido (FCC) con zeolitas,

a la producción de biocombustibles mediante catalizadores bioquímicos, las enzimas.


que son las que también producen las ricas cervezas



En realidad todos somos química porque no seríamos nadie sin nuestro ADN


y la química es indispensable para el desarrollo sostenible porque con ella se puede capturar y fijar al CO2, que causa el calentamiento de la tierra por su efecto invernadero.



En fin, ¿qué seríamos sin la química?





lunes, 8 de enero de 2018

Enrique Sendagorta Aramburu: un gran emprendedor y empresario se ha ido.

Conocí a Enrique Sendagorta el día que me incorporé en Petronor, en las oficinas de Madrid, el lunes 4 de octubre de 1971 donde me recibió en su despacho. Ahora, 46 años después, me parece que fue ayer. Como otros recuerdos especiales. Por ejemplo cuando atracó por primera vez el superpetrolero Santa María de 300.000 TPM en el muelle de Punta Lucero de Santurce, y Enrique Sendagorta nos dijo durante la visita al puerto y al buque: "vosotros sois el cerebro de Petronor". Era una exageración, pero era su forma de animar a las personas. La actitud de un líder que estimula , no la de un jefe que "manda".


El viernes pasado, 5 de enero, murió en Madrid habiendo llegado a la edad respetable de 93 años, probablemente porque nunca dejó de trabajar, también después de su jubilación oficial. Que descanses en paz, "don" Enrique. El cuerpo desaparece pero el espíritu permanece.
Una imagen dice más que mil palabras. Aquí van algunas.

(Esquela en El Correo del 7/01/2018)


Foto de la Refinería de Petronor los primeros años, y los anuncios en la prensa de la nueva empresa, del nuevo Puerto de Bilbao y de la Naviera de buques petroleros.



Enrique Sendagorta acompañando al Principe Heredero del Japón Aki Hito y al Principe Heredero Juan Carlos en su visita a la refinería de Petronor en 1973, el año después de su puesta en marcha.






La foto a la derecha, en la que miran la maqueta de la refinería, está sacada del libro "Muñatones - Punta Lucero" escrito por Rafael Ossa Echaburu, el conocido periodista y escritor, que murió dos meses antes de Enrique Sendagorta, y que cuenta la historia de los primeros años de Petronor.

 (Esquela en El Correo del 9/01/2018)








(Esquela en El Correo del 10/01/2018)



Ver más sobre Enrique Sendagorta aquí, y la historia de Petronor aquí.

Mi sentido pésame a su familia y amigos.


martes, 26 de diciembre de 2017

Cómo la Universidad de Stanford estimula a científicos que quieren cambiar la forma en que los estudiantes aprenden

(Del artículo de Vicky Stein, graduada en Ecología y Biología Evolucionaria, que trabaja en el Servicio de Prensa de la Universidad de Stanford)

La Universidad de Stanford, situada en Silicon Valley y tercera en el ranking mundial de universidades, tiene un programa llamado “Profesores HHMI” (Howard Hughes Medical Institute), que permite a investigadores científicos transmitir la emoción de la ciencia a los estudiantes de pregrado. Los profesores elegidos modelan una reforma fundamental de la manera por la que la ciencia de pregrado se enseña en las universidades de investigación a través de una enseñanza innovadora que muestra el rigor y el valor de la investigación científica. Los profesores del HHMI se comprometen a ampliar y mejorar las oportunidades de investigación para estudiantes de pregrado y se les anima a compartir ideas y colaborar con sus compañeros para mejorar la educación científica.

(Vista parcial del Campus de Stanford)

Este año 2017 dos profesores de Stanford, Elizabeth Hadly y Carl Wieman, han sido seleccionados como Profesores del Instituto Médico Howard Hughes (HHMI). Cada uno recibirá una subvención de 1 millón de dólares para promover durante los próximos cinco años sus innovaciones en la educación científica de pregrado. Ambos han creado planes interdisciplinarios que alejan a los científicos de pregrado de sus clases y los alientan a desarrollar habilidades para resolver problemas del mundo real.

Elizabeth Hadly, Profesora de Biología Medioambiental, quiere cambiar la experiencia de pregrado de Stanford enviando más estudiantes al extranjero para experimentar el trabajo de campo en pequeños grupos. Espera armarlos con las habilidades que necesitarán para abordar los problemas ilimitados del cambio ambiental global fomentando la comprensión y la interdependencia creada por los viajes y la exploración.


Para Hadly la mejor manera de presionar a los estudiantes para que piensen de manera amplia y en todas las disciplinas es alentar a grupos pequeños de estudiantes a experimentar juntos el trabajo de campo: darles "experiencias extraordinarias en lugares extraordinarios". 

"Solo cerca del 60 por ciento de nuestros estudiantes van al extranjero, y la mayoría de los estudiantes van a uno de nuestros programas de estudio en el extranjero. Aunque hay excepciones, tienden a estar en países europeos muy similares al nuestro", dijo Hadly. Tiene la intención de ampliar las oportunidades de estudio de sus estudiantes en el extranjero en grupos pequeños en estancias en países que actualmente no se ofrecen como programas de Stanford. Hasta ahora, se ha asociado con lugares en India, México, Brasil y varios países de África. "Esperamos conseguir sumergirnos más en otra cultura, donde no solo proporcionamos información a esa cultura, sino que esa cultura nos proporciona información", dijo.

Hadly señaló que este tipo de experiencias de campo a menudo tienen un coste prohibitivo para los estudiantes de entornos menos privilegiados. La subvención HHMI ayudará a muchos de esos estudiantes a viajar al extranjero.

El programa de Hadly aborda la diversidad desde muchos ángulos diferentes: el de los estudiantes que van al extranjero, de las ubicaciones y las comunidades donde se integrarán, y de las disciplinas de las ciencias y las humanidades. "Tenemos un mundo que está cambiando más rápido que nuestra forma tradicional de formar estudiantes a través de disciplinas singulares", dijo. Espera comenzar con estudiantes del primer año en Stanford, enseñando un curso que insta a los estudiantes a colaborar a través de las humanidades, las ciencias sociales y las STEM (Science, Technology, Engineering & Mathematics).

"Mi objetivo principal para todo el alumnado", dijo Hadly, "es que comprenderán y apreciarán, de una manera profunda, por qué una diversidad de temas, personas, líderes del pensamiento, culturas y conjuntos de habilidades son básicamente la forma por la que tenemos que acercarnos al futuro del planeta”.

Carl Wieman, Profesor de Física y Educación, espera crear una nueva generación de científicos, ingenieros y doctores profesionales adaptables, que estén mejor preparados para resolver nuevos problemas en sus lugares de trabajo en lugar de limitarse a realizar pruebas rutinarias en el aula. Su subvención apoyará los esfuerzos en al menos cinco escuelas diferentes de Stanford para desarrollar evaluaciones y herramientas que ayudarán a los estudiantes a aprender a tomar nuevas situaciones con calma.

En asociación con hasta cinco otras escuelas de Stanford, Wieman quiere crear una nueva forma de evaluar si las clases preparan a los estudiantes para pensar de forma innovadora.

Para prosperar en el puesto de trabajo no se trata de saber muchos hechos”, dijo Wieman. Más allá de los fundamentos, los detalles no son tan importantes porque generalmente se enseñan en el trabajo. Pero a través de las disciplinas, lo que importa es cómo los trabajadores responden a problemas que se salen de su quehacer cotidiano. También dijo: "En medicina, tener la habilidad de reconocer que el centésimo caso tiene una anomalía importante y no es solo una ligera variación en los otros 99 casos: esa puede ser la diferencia entre salvar a las personas o que se mueran". En una línea similar dijo "los desastres en plantas de energía nuclear son excelentes ejemplos de personas que siguen ciegamente los procedimientos sin reconocer dónde esos procedimientos ya no se aplican, y pasan por alto los factores críticos”.

Colaborando estrechamente con Dan Schwartz, Decano de la Graduate School of Education, Wieman trabajará para crear nuevos tipos de pruebas que determinen en qué medida los estudiantes de Stanford pueden responder a nuevas situaciones y nuevos problemas en una variedad de campos, y luego explorar formas de enseñar estas habilidades de adaptación de manera más efectiva. "Ninguna instrucción puede preparar a las personas para cada situación a la que se enfrentarán", dijo Schwartz. 


¿Qué tipo de instrucción puede prepararlos para continuar aprendiendo una vez que abandonan el aula? Es poco probable que la enseñanza tradicional del estilo de conferencias sea la solución, han dicho Wieman y otros antes ya. Con la subvención HHMI, él y Schwartz intentarán medir y mejorar hasta qué punto los graduados de Stanford están preparados para enfrentar desafíos nuevos e inesperados en sus campos.



El programa de Stanford podría resumirse con la expresión anglosajona "To think outside the box" (Pensar fuera de la caja), una metáfora que significa pensar diferente, de manera no convencional o desde una nueva perspectiva.